Autorretrato descompuesto

                           

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Comentarios de “Sobre la fotografía”, de Susan Sontag.

 Nos encontramos ante un ensayo acerca de la fotografía y su impacto en la sociedad a lo largo de su historia. Entiendo que las reflexiones de Sontag se mueven entre la fotografía entendida como arte, y como reflejo de una sociedad; como un instrumento cronológico, por así llamarlo.

A continuación, voy a transcribir frases de este primer capítulo, llamado “En la caverna de Platón”, que me han llamado la atención y, si procede, lo acompañaré de algún comentario:

“Las fotografías alteran y amplían nuestras nociones de lo que merece la pena mirar y de lo que tenemos derecho a observar”.

“Coleccionar fotografías es coleccionar el mundo”.

“Las fotografías son en efecto experiencia capturada (…) Fotografiar es apropiarse de lo fotografiado. Significa establecer con el mundo una relación determinada que parece conocimiento, y por tanto poder”.

“Lo que se escribe de una persona o acontecimiento es llanamente una interpretación, al igual que los enunciados visuales hechos a mano, como las pinturas o dibujos. Las imágenes fotográficas menos parecen enunciados acerca del mundo”. – Según Sontag la fotografía transmiten más realidad que la pintura; no estoy de acuerdo porque la fotografía también es una interpretación de la realidad.

“Las fotografías, que almacenan el mundo, parecen incitar al almacenamiento”.

“El libro fue el modo más influyente de ordenar fotografías, garantizando así su longevidad, (…) –las fotografías son objetos frágiles-.

Una fotografía pierde su carácter esencial mucho menos que un cuadro cuando se reproduce en un libro”. – Esto en cuanto al color, la textura, dimensiones,… que tiene cualquier cuadro, pero como bien continua diciendo, las fotografías colocadas en un libro no siempre se visualizan en el orden deseado por su autor; por eso como mejor se ven, al igual que la pintura, es en una sala de exposición.

Las fotografías procuran pruebas. (…) se han empleado como un instrumento útil para la vigilancia y control de poblaciones (…). La imagen quizás distorsiona, pero siempre queda la suposición de que existe, o existió algo semejante a lo que está en la imagen”. – En mi opinión, esto a día de hoy ha dejado de tener validez, en cuanto a que con los avances informáticos de retoques digitales, cuando veo una imagen, pienso cuanto de real hay en ella.

“Si bien una pintura o una descripción en prosa nunca pueden ser más que estrechas interpretaciones selectivas, una fotografía puede tratarse como una estrecha diapositiva selectiva”. – También la fotografía puede ser subjetiva, según en el modo en que se haga, y mostrar algo que no es en realidad. Es decir, puede malinterpretar y confundir al espectador.

“Las fotografías son una interpretación del mundo tanto como las pinturas y los dibujos”.

“Las imágenes que idealizan no son menos agresivas que la obra que hace de la llaneza una virtud. Todo uso de la cámara implica una agresión”. Resulta curiosa esta reflexión.

Aunque los primeros maestros de la fotografía “emplearon la cámara como medio de obtención de imágenes pictóricas, el propósito de hacer fotografías fue un inmenso alejamiento de la meta de los pintores. (…) la captura del mayor número posible de temas. (…) democratizar todas las experiencias traduciéndolas en imágenes”. Al principio si tuvo la misma finalidad que la pintura, pero en cuanto se acelero su proceso de realización y se industrializó, cambió su finalidad. Pero este hecho “reforzó la inseguridad de la fotografía en cuanto arte”.

La fotografía, como toda forma artística de masas, no es cultivada como tal por la mayoría. Es sobre todo un rito social (…). Las cámaras se han integrado en la vida familiar”.

La fotografía se desarrolla  en conjunción con una de las actividades modernas más características: el turismo (…) Las fotografías son la prueba irrecusable de que se hizo la excursión”. (…) “El acto fotográfico, un modo de certificar la experiencia, es también un modo de rechazarla. (…) El viaje se transforma en una estrategia para acumular fotos”. – Es decir, abarca hechos contradictorios.

La fotografía se ha transformado en uno de los medios principales para experimentar algo, para dar una apariencia de participación”.

“Una fotografía no es el mero resultado del encuentro entre un acontecimiento y un fotógrafo; hacer imágenes es un acontecimiento en sí mismo. (…) La omnipresencia de las cámaras insinúa de modo persuasivo que el tiempo consiste en acontecimientos interesantes, dignos de fotografiarse”. – Me parece un tanto exagerada esta afirmación.

“Fotografiar es esencialmente un acto de no intervención. (…) Si el fotógrafo debe optar entre una fotografía y una vida, opta por la fotografía. La persona que interviene no puede registrar; la persona que registra no puede intervenir”. – Esto es una realidad, y abarca a todas las situaciones de la vida que no son premeditadas. Por otro lado, Sontag señala: “el empleo de la cámara sigue siendo un modo de participación (…) Hacer una fotografía es tener interés en las cosas tal como están”.

Ser fotógrafo profesional puede parecer “travieso”, (…) si busca temas considerados escandalosos, tabúes, marginales”. – En el concepto travieso señalaría que podría presentarse como una figura desde reivindicativa a perversa, según el enfoque y finalidad de las fotografías.

“Fotografiar personases violarlas, pues se las ve como jamás se ven a sí mismas.” – Esto sería aplicarle, por ejemplo,  a los denominados “paparazzi”, que fotografían sin permiso, entrometiéndose en la vida ajena. Pero en otras situaciones, no comparto esta afirmación, en tanto que a los pintores les ocurre lo mismo, traducen la realidad desde su visión, es su interpretación, no violan.

“Las fotografías promueven la nostalgia activamente. (…) es un arte elegíaco, un arte crepuscular. (…) está impregnado de patetismo. (…) Hacer una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad, mutabilidad de otra persona o cosa”. – Esta afirmación es totalmente opuesta como se había definido la fotografía: inmortalizar a alguien.

Una fotografía es a la vez una pseudopresencia y un signo de ausencia. (…) Las fotografías expresan una actitud sentimental e implícitamente mágica”. – Lo cierto es que en el transcurso del tiempo, y sobre todo hoy en día, estamos tan desbordados de fotografías, que se ha perdido su sentido único.

Normas casi opuestas rigen el uso de fotografías para despertar el deseo y para despertar la conciencia”.

– En mi opinión, la publicidad ya no se entiende sin imágenes que la acompañe, que la apoye; o vemos la fotografía, o la intuimos (en la radio).

“Las fotografías no pueden crear una posición moral, pero sí consolidarla”.

“Las fotografías pueden ser más memorables que las imágenes móviles”. – Un fotografía vale más que 1000 imágenes enlazadas.

“Es la ideología lo que determina qué constituye un acontecimiento. (…) La contribución de la fotografía siempre sigue al nombre del acontecimiento”. – No comparto eso de que sin acontecimiento, no hay fotografía; se pueden hacer fotografías que no signifiquen nada.

La índole de la emoción, incluido el agravio moral, que la gente pueda acopiar ante las fotografías de los oprimidos, los explotados, los hambrientos y los masacrados también depende del grado de frecuentación de estas imágenes. (…) Las fotografías causan impacto en tanto que muestran algo novedoso”. – En la actualidad nos encontramos con que, al cabo del día, vemos tal cantidad de imágenes, que llegamos a estar saturados e insensibles, muchas veces, a su mensaje. La sobreexposición a tantas imágenes, adultera muestra percepción de ellas.

Las imágenes anestesian. Un acontecimiento conocido mediante fotografías sin duda adquiere más realidad que si jamás se hubiesen visto. (…) Pero después de una exposición repetida a las imágenes, el acontecimiento pierde realidad”.

“El tiempo termina por elevar casi todas las fotografías, aun las más inexpertas, a la altura del arte”. Esta es una afirmación un tanto extremista, porque en la pintura no ocurre eso.

Las fotografías se valoran porque suministran información”.

La fotografía no es solo una porción de tiempo, sino de espacio”.

Toda fotografía tiene múltiples significados. (…) Las fotografías, que en si misma no explican nada, son inagotables invitaciones a la deducción, la especulación y la fantasía”. – Esto también ocurre en la pintura.

“La necesidad de confirmar la realidad y dilatar la experiencia mediante fotografías es un consumismo estético al que hoy todos son adictos. (…) es la forma más irresistible de contaminación mental”. – Estoy totalmente de acuerdo con esta reflexión; pero me desilusiona como termina: “Hoy todo existe para culminar en una fotografía”.

Adriana Rodríguez Macías